Este es un medio por el cual se da a conocer la creatividad de los alumnos de la esc. prep. I.V.E de Veracruz...
en este espacio se publicaran documentos con un sentido lietario de un 100% digerible...
les dejo a continuación un texto , sobre lo que experienta un ser en medio de un huracan, espero que se disfrute:


por: Carlos Ismael Uscanga
Fue la mañana del viernes 17 de septiembre cuando sucedió; yo me desperté poco antes de las 10 de la mañana, estaba lloviendo y soplaba un poco de viento, me levanté y me asomé por la ventana al patio de mi casa, estaba completamente inundado ya por todo lo que había llovido durante la noche y madrugada, como aun tenía luz eléctrica encendí mi televisor para ver las noticias y ver qué progreso tenía el huracán. Me di cuenta de que había cobrado más fuerza y que había cambiado de dirección y que todo Veracruz estaba alarmado y refugiado en sus respectivas casas, pero yo no le di gran importancia porque en otras ocasiones ya habían dicho que nos impactaría cerca un huracán pero siempre resultaba que de última hora cambiaba de curso e impactaba lejos del puerto dejando solamente un poco de lluvia.
Pero me di cuenta que ya era casi la hora del impacto y que finalmente, después de años de espera un huracán de gran fuerza impactaría cerca del puerto, lo cual me llenó de alegría y emoción; lo único que me preocupaba era que el patio ya estaba inundado y, si no dejaba de llover, seguramente se metería el agua adentro de la casa por lo que puse algunas cosas en mi cama y sillones para que no se fueran a mojar y cubrí una ventana por donde se metía el agua. Alrededor de las 11:00 am el viento comenzó a soplar cada vez con mayor fuerza lo cual causó que se fuera la luz lo que no me tenía nada contento puesto que no podía ver televisión ni escuchar la música que me encanta, así que me la pasé arriba de mi cama mirando por la ventana como llovía y soplaba el viento y cuando me di cuenta el agua ya estaba dentro de la casa y alcanzaba los 3 centímetros; seguí observando por la ventana hasta que se calmó la lluvia y el agua comenzó a salir. Finalmente todo se calmó y comenzó mi aburrimiento y mi espera a que mi madre regresara de trabajar; ella salía a las 2:00 pm e intentó comunicarse antes, pero la llamada se cortó, dieron las 3:00 pm y comencé a pensar en mi madre porque aún no llegaba y se me hacía raro aunque supuse que llegaría tarde por el caos que seguramente habría por todas las calles; finalmente llegó como a las 5:00 pm y me contó cómo le había ido y fuimos a la tienda a buscar algo para comer y a revisar la casa de mi difunta tía que está deshabitada; en el trayecto miraba a mis vecinos, molestos, cómo cortaban árboles y reacomodaban tanques de agua que el viento había derribado lo cual me causaba mucha risa y mi madre me regañaba por ser cruel lo cual me daba aún más risa. Finalmente regresamos a casa; comimos, platicamos. Llego una de mis tías a pedirme que le prestar un machete porque tenía que desramar unos árboles que el viento tiró y me contó cómo había quedado su patio lo cual me mataba de risa porque en su casa se cayeron varios árboles y en mi casa todos los árboles estaban de pie y le dije que al otro día la iría a visitar y posteriormente se fue a terminar lo que estaba haciendo. Mi madre y yo seguimos platicando y nos dormimos temprano puesto que no había mucho que pudiéramos hacer por no haber luz. Alrededor de la 1:30 am desperté y me di cuenta de que la luz había regresado y me volví a dormir, sin imaginar lo que al otro día pasaría…
Continuará…
El siguiente texto es de una compañera del mismo proyecto. Se titula asi :
EL MITO SOBRE EL HURACAN KARL
POR: CANDELARIA LAGUNES R.
ALUMNA DEL 5º TRIMESTRE DEL IVE
El día del huracán Karl Salí temprano para ir a mi trabajo en una pollería. Todo estaba en calma parecía un día de viento y lluvia normal, entonces empezamos a trabajar y entre más pasaban las horas el huracán entraba más fuerte; pedimos una tele prestada para estar informados y saber todo lo que estaba pasando. La gente seguía entrando con desesperación a comprar; a las 11 am no llegó más gente y empezaron a caer los árboles en la calle; vimos como el viento tiraba los techos, los portones, arrasaba todo, parecía una película. Dijo la señora “tenemos que cerrar, esto está muy fuerte”, teníamos pollo, pero no importó aún así cerramos, ya íbamos para la casa de arriba, pero salimos un momento; todo estaba triste; demasiados árboles tirados, el Oxxo tenía los cristales rotos y de las pichanchas empezaron a salir cucarachas y para que no entraran empezamos a matarlas, mientras hacíamos eso nos mojamos, me tuve que bañar para que no me hiciera daño la mojada, la lluvia se calmó y le dije a mi patrona “yo me voy” ella me contestó “toma un taxi” pero la gente andaba afuera y me llené de valor y le dije “me voy a ver a mis hermanos”. Estaba con pendiente; en todo el camino no encontré un taxi; todo estaba triste, me volví a mojar y llegué a la casa; no había nadie ahí porque todo estuvo tan fuerte que mi familia se fue. Entré a la casa; estaba todo tirado y mojadas algunas cosas porque se volaron dos láminas; traté de comunicarme con mi mamá y no había señal; era tan triste ver cómo estaban las cosas mojadas. A partir de ahí no hubo un momento en calma; hablaron del pueblo para ver como estábamos nuestros familiares estaban angustiados; pudimos ver las noticias porque en donde pasamos la noche no se fue la luz ni el agua -¡La casa es tan segura!-. Me fui a Chedraui y había demasiada gente comprando no había caja alguna sin gente y luego llegaron los reporteros para ver la magnitud sobre los daños que sufrió el súper. Decían que el huracán iba a regresar, por eso no regresamos a la casa hasta el otro día y encontramos que no había luz ni agua. El mito fue que no regresó, pero lo peor estaba por venir.

A continuacion un texto de una compañera de proyecto, su texto es un tanto expresiva .
mis pato aventuras con karl
Azuu! Estuvo de pelos. Cuando me desperté eran como las 7:20 de la mañana, el día estaba nublado y con algo de friíto. Me volví a quedar dormida como una hora más o menos.
A las 8.30 de la mañana, toda sonámbula y con mis greñas todas alborotadas, caminé hacia la sala. Ahí fue donde desperté al cien por qué me di cuenta que las ramas del pino que está afuera de mi casa pegaban contra la ventana de la sala. Me asomé a ver qué pasaba afuera, tratando de que las ramas no me pegaran y me di cuenta que había mucho aire y la lluvia era imparable.
Había mucho frío así que le dije un amigo de la familia que estaba durmiendo en la sala que se fuera a la recámara. Me regrese a mi cama, mi sobrina, que se había quedado a dormir conmigo la noche anterior, se estaba despertando, mi hermano que estaba en la otra cama nada más se volteó y siguió durmiendo; mi amigo se había acomodado en un colchón sobre el piso y se tapaba de pies a cabeza para evitar el ruido del aire y la lluvia… De repente un ruido hizo que nos despertáramos todos; el timbre de la casa sonaba, cuando me asomé a ver quién era, me di cuenta que era mi hermana que locamente gritaba: - ¡se cayó el pino de la esquina ¬¬¬¬¬¬¬¬y tiró el carro de la colchonería, el carro quedó volteado!...
Tuve poco tiempo para analizar lo que me decía ya que me distraía la manera en cómo me lo decía: traía un trapo en la cabeza sosteniéndolo con la mano y con la otra, como niña chiquita, señalaba hacia el lugar y a la vez daba brinquitos… Regresé al cuarto para contar a todos lo sucedido; mi mamá se encontraba con mi hermana y su novio en el negocio que está en la planta baja de la casa. Como a los 20 min. Mi mamá me mandó un mensaje que decía “¡Mándame un sweater y otros zapatos que estoy toda mojada!”
Apenas estaba buscando el sweater, cuando de repente entró hasta el cuarto una ráfaga de luz como de fuego; de color rojo con naranja y de repente… PUM!! Pero no un pum normal, fue un PUMZOTE…, como un estruendo… Salté de la cama, mi amigo se destapó y se me quedó mirando, mi hermano casi se cae de la cama y la niña seguía durmiendo. Me asomé a la sala y me di cuenta que se había ido la luz, de repente se abrió la puerta de la casa y apareció mi mamá, acto seguido nos avisó que el transformador que se encuentra a unos pasos de la casa había explotado y que bajáramos el switch y desconectáramos todo. Nos apresuramos a obedecer las órdenes de mi mamá y enseguida nos regresamos al cuarto, sinceramente yo estaba muy asustada y los chamacos como si nada…
Como a la media hora bajé a dejarle las cosas a mi mamá, tenía solo una puerta chiquita abierta; entré mojada por que había mucho aire con lluvia, ahí también estaba mi hermana con su novio Roger; sólo dejé las cosas y me regresé a la casa.
Como a las 10.30 am todos; (mi mamá; mis hermanos, Gaby, Diego, Manuel; Roger, el novio de mi hermana; mis sobrinos, Ingrid, Marcos; y mi amigo (Nain), estábamos en la sala mirándonos unos a los otros. De repente nos dimos cuenta que en el último piso se estaba metiendo el agua por las rendijas de la puerta; ahí subí de chismosa y cuando bajé me pusieron a escurrir el agua que también se estaba metiendo por la sala, mientras que Diego, mi mamá y Gaby se pusieron a limpiar el piso de arriba. Cuando terminamos nos asomamos por las escaleras que dan a la calle y nos dimos cuenta que la calle estaba llena de agua (había subido como unos 30 cm), porque se habían tapado las alcantarillas con las hojas caídas; a la vuelta de la casa, la calle que lleva la boulevard estaba llenita de agua, se había caído un árbol muy grande y tapaba el paso del agua; ahí subió el agua hasta casi un metro. A mi mamá se le metió el agua a su negocio hasta los 20 cm. Salieron todos los vecinos a mover sus carros, los estacionaron en medio de la calle donde el agua no los tocara tanto.
Casi era la 1.30 pm, quedaba muy poco aire y la lluvia había cesado. Nadie en mi casa había desayunado, y para el colmo la cocina estaba vacía, así que desayunamos el recalentado (tamales y chescos) del 15 de septiembre. Mi mamá mando al “Yepas” a Manuel y a los minutos regresó mi hermano y nos contó que no podía pasar por que el agua llegaba hasta la cadera y la corriente era fuerte aparte había un árbol tirado y los vecinos lo estaban talando para que el agua circulara. Entonces se fueron Diego, Manuel y mi mamá y a medio camino se encontraron a una vecina, así iban todo agarrados del brazo para que la corriente no los llevara. Cuando regresaron a la casa nos contaron que el agua había subido como un metro, más o menos.
Después que desayunamos salimos a la calle, todos los vecinos de la cuadra a barrían y recogían las hojas y ramas que habían quedado para que no se taparan las alcantarillas de nuevo. Mientras mi mamá y mi hermano mayor ayudaban a los vecinos, Gaby, Roger, Nain, Manuel y yo, empezamos a caminar alrededor de la cuadra y también hacia el boulevard para ver como quedaron las calles y nos dimos cuenta que se habían volado varios techos de algunas casa y otras como eran de madera con lámina se habían caído; había cables botados, árboles caídos. Cuando llegamos al boulevard a la altura del club de yates había piedras en la banqueta; las había arrojado el mar; fue tanta la fuerza del aire que arrojó piedras de 60 kilos o más; como llevábamos los celulares empezamos a grabar y a tomar fotos. Ya que habíamos terminado de tomar nota de los hechos regresamos a la casa.
Roger se fue a ver a sus papás, y nosotros queríamos comprar cosas para la despensa, pero todo estaba cerrado, solo Chedraui abrió sus puertas como 4 horas nada más y estaba lleno, pero aprovechamos a comprar porque según en la tarde o en la noche, regresaba el huracán con más fuerza. Cuando mi mamá entro al supermercado ya estaba casi vacío, no había pan Bimbo blanco solo del negro, y el garrafón de agua iba desde los $70 a los $120. El kilo de tortilla esta en casi $20.
En la tarde como a las 6 pm pasaron los militares a cortar los árboles caídos para que no taparan el paso a los vehículos. Con forme iba entrando la noche íbamos prendiendo velas y veladoras para irnos alumbrando porque no teníamos nada de luz. Y así pasamos la noche….
A la mañana siguiente, todos estábamos aburridos, no teníamos luz y pues nos enteramos de que Puente Moreno se inundó por que una vecina tenia radio de pila, a las 3 llegó CFE a poner luz, pero cada vez que lo intentaban, una pastilla del transformador explotaba, así que no tuvimos luz tampoco el domingo. Esa noche, un amigo de la familia nos ofreció su casa porque él si tenía luz y en mi casa había mucho calor, así que ese día dormí con clima, pero ahora me estaba muriendo de frío . Hasta el martes en la tarde nos pusieron la luz, y ya pudimos ver las noticias y nos dimos cuenta del desastre que había dejado el huracán, tantas casa caídas, muchas colonia inundadas, la gente que perdió todo y muchas personas desaparecidas.
A mi novio le avisaron que a la casa de su mamá le cayó un árbol y le desbarató la parte de enfrente donde está la sala, gracias a Dios no había nadie en ese momento. Esto fui lo que viví durante y después del huracán.
AUTORA:
MARÍA GUADALUPE
6º TRIMESTRE IVE

las piedras en un lugar donde no deben estar....